Aplicación de la energía solar FV a procesos EQ
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La preocupación de la Sociedad por el Medio Ambiente es cada día más patente en los países pertenecientes al primer mundo, lo que se demuestra con la aprobación de nuevas leyes cada vez más exigentes en la protección medioambiental. Muestra de ello es la adhesión de España como estado integrante de la Unión Europea en el Protocolo de Kyoto, en el que se especifica que con el fin de promover el desarrollo sostenible, los estados firmantes “aplicarán y/o seguirán elaborando políticas y medidas de conformidad con sus circunstancias nacionales, como por ejemplo la [...] investigación, promoción, desarrollo y aumento del uso de formas nuevas y renovables de energía, de tecnologías de secuestro del dióxido de carbono y de tecnologías avanzadas y novedosas que sean ecológicamente racionales”.

Una de estas tecnologías alternativas a las convencionales es la energía solar fotovoltaica, la cual permite producir energía eléctrica de un modo autónomo y ecológicamente limpio. Además, representa una alternativa viable a otras fuentes de energía utilizadas tradicionalmente como los combustibles fósiles o la fisión nuclear. Entre las ventajas del uso de la energía solar fotovoltaica se incluyen el ser no contaminante, silenciosa, abundante, descentralizada, gratuita, inacabable, a lo que debemos añadir la larga vida de los paneles solares fotovoltaicos (PFVs) y el bajo coste de mantenimiento.

La Tecnología Electroquímica forma parte de la denominada Química Verde, que actualmente se está desarrollando con el objetivo de diseñar métodos cada vez más benignos con el medio ambiente y procesos químicos que reduzcan o eliminen el uso y generación de sustancias peligrosas y contribuyan al desarrollo sostenible. El objetivo de desarrollo sostenible deberá conseguirse con nuevas tecnologías que provean a la sociedad con los productos que necesitamos de una manera mediaombientalmente responsable.

La unión de dos tecnologías complementarias como la energía solar fotovoltaica y la tecnología electroquímica puede aportar soluciones muy interesantes y aumentar el carácter verde de los procesos electroquímicos orientados a la protección del medio ambiente, como por ejemplo:

  • Desalinización de aguas salobres o salinas mediante electrodiálisis (más información)
  • Tratamiento de aguas residuales mediante procesos electroquímicos (más información)
  • Síntesis electroquímica de compuestos químicos
  • Generación de hidrógeno por vía electroquímica
  • Generación y acumulación de energía mediante el uso de paneles FV

En este contexto, el grupo del Laboratorio de Electroquímica Aplicada y Electrocatálisis (LEQA) centra su investigación en el estudio de la aplicación de la energía solar fotovoltaica (FV) a procesos electroquímicos. Para llevar a cabo esta investigación, el departamento de Química Física cuenta con una planta solar fotovoltaica de reciente instalación y puesta en funcionamiento, formada por 1000 paneles de silicio policristalino y con una potencia pico de 38.4kW. La planta solar se encuadra en la zona norte de la Universidad, junto a la Planta Piloto que el Grupo de Electroquímica Aplicada y Electrocatálisis dispone, lo cual facilita el transporte de la energía generada hasta los sistemas que debe alimentar.

Foto de la planta solar del departamento de Química Física